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Siete ventajas de tener una lavadora de gran capacidad

Siete ventajas de tener una lavadora de gran capacidad

Queremos que la lavadora nos dure muchos años, por eso conviene acertar con la que mejor se adapte a nuestras necesidades. Gracias a la innovación de las grandes marcas hoy encontramos un variado catálogo de modelos para elegir, pero el primer punto clave es su capacidad. ¿No tienes muy caro cuál necesitas? Es el momento de considerar las ventajas que tiene una lavadora de gran capacidad.

Tradicionalmente siempre se ha dicho que las familias reducidas no necesitan lavadoras con un tambor muy grande, pero eso está cambiando. Los avances tecnológicos, con nuevos diseños y funcionalidades, convierten a las lavadoras de gran capacidad en un electrodoméstico muy útil en cualquier hogar, aunque seamos pocos en casa.

1. No tienes que esperar a tener mucha ropa sucia

Esa idea de que solo las familias numerosas necesitan una lavadora de gran capacidad se está quedando anticuada. Los nuevos modelos con tambores grandes, a partir de 10 kg, ofrecen también las últimas innovaciones en tecnología que multiplican las opciones de uso, personalizando el lavado a cada necesidad.

Son máquinas capaces de pesar el volumen de la carga y determinar el nivel de suciedad, como la tecnología 6th Sense de Whirlpool. De esta forma, si no la hemos llenado, la lavadora sabrá ajustar la potencia, agua y energía para no malgastar recursos. También hay modelos con programas específicos para cargas ligeras o media carga, además de modos de lavado rápido en tiempo récord.

2. Un uso mucho más cómodo

Las lavadoras tradicionales de apertura frontal tienen casi todas las mismas dimensiones, ya sean de 7 o de 10 kg, con unos 60 cm de ancho y unos 85 cm como máximo de alto. A efectos prácticos, en este aspecto, es indiferente elegir un modelo con más capacidad ya que las diferencias son casi imperceptibles.

Pero cuando llega la hora de usarlas, las lavadoras con el tambor más grande ofrecen mayor comodidad, con mucho más espacio interior para distribuir la colada y manejarlas sin problemas, además de una puerta más accesible. En cualquier caso, siempre hay que tomar muy bien las medidas de nuestro hogar a la hora de comprar cualquier electrodoméstico o mueble, pues no conviene guiarse por el ojo.

3. Capacidad para lavar grandes edredones y otros textiles de gran tamaño

Todo el mundo tiene, como mínimo, una cama en casa. Eso implica que todos tenemos que hacer la colada de sábanas, fundas, colchas, mantas y edredones con cierta frecuencia. Los nórdicos y otros edredones ocupan mucho volumen, especialmente los más gruesos para climas más fríos, y los de cama de matrimonio necesitan mucho espacio en el tambor de la lavadora.

Si vives en zonas más cálidas tienes otro problema: la ropa de cama se ensucia mucho más rápido y te toca lavarla con más frecuencia. Al final, el resultado es el mismo; una lavadora de gran capacidad es la mejor herramienta para tener los textiles del hogar siempre limpios sin problemas. Toallas, manteles, fundas de sofás… a todos les llega la hora de pasar por un ciclo de limpieza, y necesitan espacio libre suficiente en el tambor para no estropearse durante el lavado.

4. No necesitas encadenar coladas

Con los ritmos de vida de hoy en día es habitual dedicar un día a la semana a hacer la colada, obligándonos a poner varias lavadoras encadenadas para vaciar el cesto de la ropa sucia. Te ahorrarás repetir la tarea varias veces si dispones de una lavadora de gran capacidad, a partir de 10 kg; así te quitarás de encima un considerable volumen de ropa.

Piensa que con tres o cuatro pantalones y unas cuatro o cinco camisas ya habrás cubierto el límite de un tambor de 6 kg, y eso contando con que todas las prendas sean de algodón. Otros tejidos sintéticos o naturales como la lana necesitan más espacio libre, y si metes una red con la ropa interior también ocupas más espacio.

5. Ahorro de energía, agua y detergente

Una lavadora de gran capacidad que además luzca la etiqueta de alta eficiencia energética nos garantiza un uso mucho más racional y sostenible de todos los recursos. Con el mayor volumen de colada en el tambor reducirás la frecuencia de lavados, aprovechando la energía de una colada para más ropa.

Esto se traduce en un menor gasto energético con el que ahorrarás también agua, con el consiguiente ahorro en las facturas a final de mes. Y también gastarás menos detergente y suavizante, ya que la lavadora aprovecha al máximo los productos de limpieza en un único programa de lavado.

6. Lava y seca más en menos tiempo con más versatilidad

Al tener la capacidad de aunar una gran cantidad de prendas en un mismo ciclo de lavado, ahorras tiempo y esfuerzo, y también te permite ser más versátil. Estas lavadoras incorporan una gran variedad de programas y funciones para adaptarse a los distintos tejidos y nivel de suciedad, de tal forma que puedes aunar toda la ropa de deporte o hacer una colada solo de ropa de algodón.

7. Una inversión a largo plazo con vistas al futuro

Puede que ahora creas que te apañarás con una lavadora de tambor pequeño, pero nadie sabe lo que deparará el futuro más próximo. Si un modelo reducido se te queda escaso dentro de unos años, no te quedará otra que volver a cambiar de máquina. Invertir en un modelo de gran capacidad es una apuesta a largo plazo.

Tu familia puede crecer o podrías cambiar de rutina aumentando el número de coladas a la semana. Quizá compres una cama más grande o des el salto al edredón nórdico y se te puede quedar pequeña tu lavadora de siempre. Son electrodomésticos pensados para estar con nosotros durante muchos años, por lo que merece la pena elegir un modelo que nos ofrezca la máxima versatilidad, hoy y mañana.